La duración de los cables minerales es un aspecto crucial que los ingenieros, instaladores y usuarios finales consideran debido a sus aplicaciones especializadas. Los cables minerales, a menudo conocidos como cables minerales con aislamiento cobreado (MICC), típicamente tienen una vida útil impresionantemente larga, superando con frecuencia los 40 años bajo condiciones normales de operación. Esta longevidad se puede atribuir a su construcción única. Tienen un conductor de cobre envuelto en un aislamiento mineral altamente compactado, generalmente óxido de magnesio, que luego está recubierto por una capa externa de cobre o acero inoxidable. El aislamiento mineral es incombustible y resistente a la humedad, químicos y altas temperaturas, protegiendo al conductor de la degradación. La cubierta metálica proporciona una excelente protección mecánica, salvaguardando el cable contra daños físicos, ataques de roedores e incluso fuego. Además, la falta de materiales orgánicos en su composición significa que no están propensos a los procesos de envejecimiento que afectan a los cables tradicionales, como el secado y agrietamiento del caucho o el aislamiento plástico. Sin embargo, factores como una instalación incorrecta, exposición a estrés mecánico extremo más allá de sus límites de diseño o operación continua a temperaturas muy por encima de su capacidad nominal pueden reducir su vida útil. Empresas como Weidong Technology, con una amplia red de socios en toda China, desde el Delta del Río Perla hasta Xinjiang, y con una fuerte presencia en el mercado demostrada por sus ventas de 2021 que superaron los 1.400 millones, aseguran que sus cables minerales se fabrican cumpliendo con altos estándares, contribuyendo aún más a su vida útil extendida y fiabilidad en diversos proyectos de ingeniería tanto en interiores como en exteriores.